marismas de Barbate, Octubre 2009. "Parque natural". El campo visible en la fotografía es un fragmento de las marismas: el brillo se debe al vidrio, fundamentalmente, acompañado de todo tipo de residuos, que el mar devuelve de los provenientes de riadas. Esto no es vergüenza suficiente para ¡mostrar en todoterreno el lugar a los visitantes turísticos!¿*?
Partiendo de la tecnocracia anterior, de tres y hasta cuatro siglos precedentes y continuando con las entreguerras, la aparición de la política moderna es de momento el último eslabón en la cadena de despropósitos inherentes a la nación, exclusiva en su logro exterminador. Desde humedales reducidos a su mínima expresión (se podría sospechar que, los que restan en el territorio y en el estado en que restan, son sólo el caramelo para entretener a unos selectos científicos, publicar la imagen de estado protector ante 40 millones de españoles que invierten su tiempo libre en las correrías futbolísticas o en los amoríos televisivos), pasando por miles de hectáreas de suelos empobrecidos, o por el urbanismo propio de las mejores películas de ciencia ficción, con sus escombreras, hasta la deforestación bien entendida (¿esto para qué sirve si no da dinero?), pero repletos de leyes que recogen y engloban todos los aspectos posibles de nuestro ordenamiento jurídico, con un mínimo defecto: apenas se cumplen.
Un español de a pie, fácilmente opinará sobre otros ciudadanos "en general": sobre los canadienses, sobre los indíes, sobre los coreanos, sobre los marroquíes, sobre los estadounidenses... pero no cree necesario limpiar su propio patio, su propia escuela, su propio hogar, su propio hábito, su propia ciudad, y su propia educación, mentalidad o esfuerzo. No tiene excusa el español, ninguna: quien le puede y debe proporcionar el conocimiento sobre el conjunto de valores que supone su país, es quien tiene la responsabilidad: él mismo.
Cuando desaparezca como en otros países queasí lo determinan el "labore vitae", (trabajo fijo de por vida) cada persona deberá demostrar en su puesto día a día, añoa tras año, que trabaja. Lo contrario es engañarnos tácita y acordadamente los unos a los otros ( mandamiento muy español).
One response to “España: ¿queda algo por exterminar? Avísenme, por favor.”
Se me cae el alma, y este país llenito de incívicos...
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